El rol del director

En miles de oportunidades, varios suscriptores me preguntaron cuál era exactamente el rol del director en un proyecto audiovisual. Dicho sea de paso, nunca me gustó la palabra audiovisual, pero es mucho más fácil que decir película, cortometraje, documental y videoclip. Siempre me costó dar una respuesta a la pregunta, porque yo personalmente no me considero un director de mucha experiencia. De hecho, estuve en charlas de titanes como Alex de la Iglesia o John Landis y ni ellos mismos podían describir con exactitud el rol de un director. Imagínense qué podrá aportar un simple porteño pseudo YouTuber como yo. Pero bueno, si bien estoy seguro de que esta es una definición errónea, acá les dejo mi opinión sobre lo que es el trabajo del director en un proyecto: 

Muchas veces dije que, para mi, el director no era como el comandante de un ejército sumiso —por más que algunos de mis ex-compañeros universitarios pensaran eso—, sino más bien como un embajador, o un director de orquesta. Cualquiera que haya dirigido al menos un cortometraje, quizás pueda identificarse con esta interpretación. Como directores, nosotros tenemos varias personas talentosas, varias propuestas y varios desafíos delante nuestro. Sin embargo, cada uno de estos anda desparramado por cualquier lado, y es nuestro trabajo juntarlos. Les voy a dar un ejemplo con los eventos que tengo esta semana.

Esta semana me junté con el ruso, uno de mis editores de efectos especiales preferidos, para hacer unas pruebas de motion tracking con una RED. Después hablé por skype con el director de fotografía para ver si podía venirse de Panamá a grabar con nosotros. A la tarde me reuní con Facundo Salomón a ver el tema del casting y a la noche definí con Tomás Gonzalez Montalvo los decorados y el monstruo. Finalmente, el viernes a la tarde me junté otra vez con la productora a cerrar presupuestos y locaciones. Cada uno de estos eventos los hago por separado, y ninguna de las personas que nombré se conoce todavía. Mi trabajo creo que es trazar la linea entre cada uno de estos eventos. Vincular el trabajo de efectos especiales con los talentos del director de arte o traducir la propuesta estética del DF a números y tareas para la productora. Por eso me parece que es bueno entender un poco de todas las areas, pero sobre todo, saber cómo llevarse con la gente. Esto, vamos a ser sinceros, no una tarea fácil y me costó casi todo el rodaje  de El Bosque de los Sometidos entenderlo. La gente tiene personalidades distintas y muchas veces es difícil unir a más de diez o veinte tipos para realizar un mismo objetivo y que conserve ciertos aspectos de la idea inicial.

Más adelante les voy a hablar un poco sobre números y presupuestos, que hasta ahora lo dejé  un poco de lado para ir armando al equipo técnico. Es un tema muy importante que en algún momento me gustaría que vean conmigo.