El problema de la financiación

Es gracioso como, a medida que uno va creciendo, hacer las cosas adquiere un precio cada vez mayor. Desde pagar las cuentas y el alquiler, hasta financiar proyectos. Fíjense: en abril pienso grabar un cortometraje, Música para Elegidos. Su presupuesto superará ampliamente al de El Bosque de los Sometidosuna película con más locaciones y ciertamente más duración. ¿Por qué ocurre esto? Bueno, en principio porque lo que antes era pedirle la cámara prestada a un amigo, hoy es alquilarla por más de 100 U$S la jornada. Asimismo, mis amigos actores tienen que pagar la luz o el gas y no me pueden regalar un día de rodaje como antes. Todas estas cosas se van sumando y hacen que el presupuesto aumente considerablemente comparado con proyectos anteriores. 

Guión Técnico
Fragmento del guión técnico de “Música para Elegidos”

Pero con los problemas siempre viene alguna ventaja, y en este caso es la experiencia. Antes me hubiese resultado imposible conseguir fondos para realizar un corto como este. No tenía proyectos anteriores listos, recién terminaba —perdón, dejaba— la universidad,  nadie sabía quién era, ni mucho menos confiaba en mi. Ustedes no se dan una idea la cantidad de gente que consultamos con Pablo Fritzler para conseguir financiación en El Bosque de los Sometidos. Ninguno nos abrió la puerta. Lo mismo nos ocurrió después con los festivales durante la distribución. Hoy, los mismos festivales que en 2011 me cerraron las puertas con frialdad, me están pidiendo que les mande Música para Elegidos ni bien lo termine. Esta suerte de confianza se consiguió gracias a la experiencia. Se consiguió gracias a que con el equipo, como diríamos en argentina, aprendimos a curtirnos en la calle. Al tener más puertas abiertas, hay más facilidad de conseguir financiación y por lo tanto, más chances de pagar un proyecto de alto presupuesto.

Muchos suscriptores me preguntan sobre cómo financiar un proyecto, o cómo conseguir dinero para hacer cine. Y si bien les puedo dar la respuesta standard: “Tenés que mandar tu guión a varios concursos, ganar alguno y conseguir dinero externo”, mi verdadero consejo sería: “inviertan en experiencia”. Hagan videos con sus amigos, vayan a festivales. Si les cierran las puertas, no se preocupen. Hagan otras cosas y súbanlas a YouTube. Eventualmente van a ver cómo quien antes los miraba con desprecio, de repente se ve interesado en sus productos. Esto puede llevar muchísimo tiempo. Yo acá siempre doy el ejemplo de Actividad Paranormal. Si bien no es una película que me guste mucho, su historia es muy alentadora. El film de terror no consiguió ninguna distribuidora hasta recién dos años después de ser terminada. Imagínense si los productores se rendían después de un año donde todos les cerraban las puertas. Hoy quizás no se harían tantas películas de found footage, cosa que quizás aliviaría un poco a este género. Pero más allá de esa apreciación personal, creo que se entiende a lo que voy. Y antes de que me pregunten, NO. Yo no financio proyectos. Aunque quisiera, no tengo el capital para hacerlo. Ese duro viaje es uno en el cual no los puedo acompañar, pero por lo menos les puedo dar ánimo, cosa que siempre ayuda en este momento complicado que es la preproducción. Creo que a mi me hubiese aliviado mucho saber que no era el único con dificultades durante El Bosque de los Sometidos. Y también me hubiese aliviado saber que todo el trabajo vuelve. La plata volvió, y aparte de la ganancia que hicimos, también se nos abrieron muchísimas puertas que hoy permiten que haga proyectos más caros como Música para Elegidos.

En fin, amigos, yo se que después de esto muchos querrán saber cuál va a ser el presupuesto del cortometraje. Por el momento no les puedo dar cifras exactas porque todavía tenemos que cerrar números con mi productora, pero estimamos que costará al rededor de U$S 2500-3000. Les dejo el precio en dólares, no porque sea un vende patria como dice nuestra presidenta, sino porque tengo muchos seguidores en otros países —la mayoría de ellos en México y España— y es más fácil sacar la cuenta. Ni bien tenga los precios exactos de todo, les voy a pasar en qué se va a gastar toda esa suma. Pero por el momento los dejo, ¡Que todavía tengo que terminar los últimos storyboards!