El guión de “La Hoguera”

Más allá de que La hoguera fue un enorme éxito en YouTube —teniendo en cuenta que cortometrajes o cine es más un nicho que un género en esta plataforma—, su producción fue una de las más random que hice hasta ahora. 

Estábamos en la casa de Facundo Salomón —protagonista del corto—, que entonces compartía el departamento con Tomás Gonzalez Montalvo —director de arte—. Tomás me mostró un par de props, objetos y bocetos que tenía hechos mientras trabajaba en un par de castings para publicidad. En esa feria de monstruos, objetos diabólicos, cuernos y anotaciones encontré una máscara que me llamó muchísimo la atención. Roja y blanca, con colmillos de verdad y todo. Le pregunté a Tomás si era para algún proyecto y me contestó que no: la tenía ahí hecha hace un tiempo. Automáticamente pensé: tenemos que hacer algo con esta máscara sí o sí.

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Al mismo tiempo, con Daiana Hernández —protagonista del corto— estábamos trabajando en un proyecto más grande que sabíamos que nos iba a llevar más tiempo. Los dos estábamos con muchísimas ganas de filmar pero no había nada que pudiéramos producir rápido y que a la vez no demandara tanto presupuesto. Le mostré una foto la máscara de Tomás y le dije que tenía ganas de hacer un cortometraje con esa máscara. Daiana se sumó enseguida, y así comenzamos a escribir el guión. Una noche nos juntamos a escribir la estructura inicial entre Facundo, Tomás y yo. Partimos de la idea de un creepypasta que había leído una vez, sobre dos amigos que vieron a un hombre quemarse vivo en un cementerio. Un amigo de Tomás nos invitó a un campo con un bosque enorme para proponernos la locación y ni bien llegamos nos decidimos a cambiar las tumbas y los mausoleos por árboles y pastizales.

Yo —ahora pensando como director— tenía muchas ganas de hacer algo bien simple, sin muchas vueltas. Quería volver a explorar el bosque, pero darle una identidad distinta a la que busqué cuando hice El bosque de los sometidos cuatro años atrás. Trabajé con John Nouel —director de fotografía— el tema de los contrastes y colores del bosque a la noche: queríamos hacer que el fuego de la hoguera esté presente todo el tiempo. El tiempo no estuvo a nuestro favor: la primera fecha de rodaje se tuvo que cancelar porque una lluvia torrencial inundó todo el campo donde íbamos a grabar, y en la segunda fecha nos llovió la mitad del rodaje. A causa de esto y de que no había presupuesto para hacer retomas, mucho de lo que se ve en el cortometraje tuvo que ser reescrito en la sala de montaje. Hay muchísimo material que estaba en el guión y en los storyboards que lamentablemente no se pudo filmar. Sin embargo, creo que el resultado final fue sólido y quedó muy bien. Para mí fue un desafío interesante volver a pensar la historia del corto en edición. No lo repetiría, pero creo que lo resolvimos bastante bien.

Si quieren leer el guión de La hoguera completo pueden descargar el PDF aquí:

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