Complicaciones a último momento

Siempre llega un momento durante la preproducción, donde uno de los pilares importantes del proyecto se cae. Durante la filmación de El Bosque de los Sometidos, nos pasaba constantemente, así que se imaginarán que un pequeño traspié no me molesta tanto. Pero voy a contarlo igual, porque quiero insultar gente. 

A principios del 2014, se nos ocurrió a mi, a mi asistente de dirección y a mi productora, la idea de contactarnos con una facultad de cine para presentarles el proyecto de Música para Elegidos. La idea era muy simple: la universidad nos prestaba algunos equipos (luces, más que nada), y nosotros a cambio le hacíamos toda una campaña publicitaria en ZEPfilms durante el rodaje. Cualquier persona que haya encarado un proyecto audiovisual sabe que esto es casi un procedimiento standard. De hecho, podríamos haber hecho lo mismo con cualquier rental y, considerando que ZEPfilms es uno de los canales de YouTube sobre cine más vistos de habla hispana, seguro conseguíamos alguno interesado en la propuesta.

Pero bueno, siendo que ZEPfilms es un canal educativo, me pareció interesante hablar con una universidad. A principios de Enero, nos pusimos en contacto con el rector, quien pareció encantado con la idea y nos dijo que no había problema. Contentos con nuestra hazaña de producción, hicimos todos los papeles, mandamos las listas y tachamos una tarea en nuestra lista de quehaceres.

Anteayer me llama mi productora, casi al borde del suicidio. “Nico, la facultad nos canceló los equipos. Parece que los necesitan para otra cosa”.  La verdad, no me asustó la noticia. Es un problema que se puede solucionar en seguida: Presentás la misma propuesta a un par de rentals y, quizás gastando un poco más de lo que teníamos pensado, en menos de una semana lo tenemos solucionado. No, no es un problema muy grave, ni tampoco algo para enojarse. Lo que si me molestó, es que el rector no tuviera la decencia de avisarnos que su organización estaba manejada por orangutanes sin cerebro que no pueden ni revisar un calendario. ¡Qué manga de inoperantes, por Dios! Y fijate que es una tarea simple: dos pasos nada más. 1) Revisas tu calendario y ves si nuestras fechas de rodaje no se pisan con otro evento de la facultad. 2) Si no se pisan nos decís que si, y si se pisan nos decís que no. Si ese tipo de cosas no las pueden resolver, ¡No quiero imaginarme lo que deben ser con sus alumnos!

En fin, no es un problema muy grande, y lo podemos resolver bastante rápido. Pero me enojó el hecho de que sea una universidad. Para mi la educación es algo clave en la vida de una persona. Y acá, los mismos estúpidos que nos dan los equipos son los que instruyen (y cobran) a una generación de alumnos. ¿Qué va a ser de esos chicos? No voy a dar el nombre de la facultad todavía, porque quiero investigarla un poco mejor. Cuando lo haga, me voy a encargar de  acribillarlos. Con la educación no se juega.